Diferencia entre Propósito del Alma y Misión de Vida. Por Lic. Marina Fernández.

Muchos pacientes en una sesión de Registros Akashicos o Vidas Pasadas se hacen estas preguntas, y apuesto que creen que son iguales, formuladas de diferente manera, pero No…son dos cuestiones diferentes.

Partamos de esta base fundamental, que es la que vengo pregonando desde que comencé a insertarme en la visión, no solo humana del Ser, sino también espiritual. Somos Cuerpo y Alma. El Cuerpo se “rige” o está regulado por el Ego. Este es el falso impostor que si bien nos ordena, y ayuda  un montón en nuestras vidas, también hace de las suyas para sabotearnos.

La Misión de nuestra vida, estaría del lado del Ego, eso que creo que tengo o debo Ser y me definirá como una persona, inteligente, exitosa, en fin. Por ejemplo Ser Medico, Psicólogo, Maestro, Comunicador Social, Abogado, Ingeniero, Contador Público, todos estos títulos, son los que me llevaran a mi Misión, vine para ser esto y así poder ayudar y brindarme a otros. Pero ojo, no solo te define el Ego, sino que también tenemos un ALMA y allí esta nuestro PROPOSITO, en nuestra Alma yace el propósito. El cual planeamos antes de encarnar en este “hermoso y gentil” cuerpito que Díos nos dio.

Pero ignoramos que cuando hablamos del ALMA, el propósito  siempre será corregir, aprender a dar y recibir amor de manera incondicional, aunque cada alma tiene su tarea personal e intransferible, y esta nos guiará a experiencias que nos faciliten el experimentar este propósito y tener la ocasión de trascenderlo.

A mi parecer, el propósito del ALMA es restaurar el amor en nosotros, y eso no es ni más ni menos que sabernos “UNO” con el “TODO” y no percibirnos de manera separada y distorsionada, creemos y vivimos en el mundo Dual, donde estamos separados del Otro y no es así, estamos en un mundo de la UNIDAD, donde lo que yo experimento, repercutirá en el Otro y viceversa. El Otro es mi gran Maestro, en él veo todo aquello que tengo que trabajar  y aquello lindo que no estoy reconociendo en mí.

Corramos nuestra percepción del afuera, de echar culpas a Otro, cuando podríamos vivir mejor si comenzáramos a integrarnos y a realizar un gran trabajo de introspección y aprendizaje. ¿Cuál es la cuestión? Volver a la fuente.

Nosotros lo sabemos todo, sólo que nos hemos olvidado, porque el Ego nos distrae permanentemente, volvamos a nuestra esencia, allí radica nuestro PROPOSITO.

Pregúntate: ¿Qué similitudes de vida o experiencia compartes con integrantes de tu

familia?

Aquí tendremos claros los programas que nuestra ALMA ha elegido para

trascender y por lo que ha elegido al clan en el que ha nacido (mamá, papá, familia, amigos, experiencias, etc.), trabajar esta área nos será de gran ayuda. Esto te dará pauta de tu propósito, vos venís a despertar y romper con creencias limitantes y patrones que se repiten y repiten a través de generación en generación.

Quizás tu propósito tenga mucho que ver con ser la “oveja negra de la familia”…Bienvenido sea!!!, vas a salvar al Clan y  tu descendencia entonces.

Para llevar nuestras vidas al camino correcto, necesitamos alinear nuestra

Misión de vida con el Propósito de nuestra ALMA. Pero ¿Cómo alineamos los dos?

Eckhart Tolle en su libro “Una nueva tierra” nos dice que el ser humano tiene un propósito externo y un propósito interno.

Entonces sólo es cuestión de saber caminar por estos dos senderos, buscar un equilibrio, a través de la auto indagación (cuestiónate, pregúntate, para que te pasan las cosas que te pasan) y autogestión (accioná, no vuelvas a repetir lo mismo, hace algo diferente que le dé plenitud a tu vida o al menos se acerque bastante).

El propósito EXTERNO es el que genera las actividades que hacemos en la vida. Muchas veces el propósito externo es movido por el ego.

La mayoría de nosotros tenemos nuestros propios objetivos en la vida, como por ejemplo llegar a ser Médico, ser rico y famoso o representar a nuestro país en un campo determinado.

El querer todos estos objetivos nos da un propósito externo. Todo esto es externo y eso no nos dará la felicidad y el gozo del SER, sino que será temporal. Si logramos el propósito externo vamos a tener que crearnos otro de inmediato o sino estaremos incompletos, y faltantes de Deseo. Y cuando ya no haya Deseo, ya no habrá vida terrenal.

Basamos entonces nuestra felicidad en cosas externas y por lo tanto esta nunca llegará, basamos nuestra felicidad en el hacer y no en el SER.

En cambio el propósito INTERNO, es el  propósito del alma.

El propósito interno es lo que nuestro espíritu o ALMA, quiere hacer para su beneficio eterno. Este no es impulsado por el Ego, este es impulsado o motivado por la fuerza del ALMA y lograr lo que el ALMA añora, lo que planeó para evolucionar y crecer.

Si lo que hacemos nos entusiasma, entonces lo estamos haciendo desde adentro. Si el Alma sonríe, entonces es por ahí…vas bien.

En definitiva el  propósito interno es lo que yo llamo aquí el propósito del ALMA para esta vida y que ya diseñamos antes de nacer en nuestro hogar espiritual, en el espacio espiritual Vida entre Vidas. En cada encarnación, nuestra ALMA planea previamente su vida y se pone objetivos.

Se plantea un propósito interno para esa vida. El ALMA en esa vida va a lograr aprender sobre valores o virtudes, quizá se proponga saber comunicar sus emociones, quizá se proponga ser más compasivo, quizá se proponga aprender a perdonar, quizá se proponga dejarse amar incondicionalmente, quizá se proponga aprender a aceptar, quizá se proponga vivir de una manera más relajada y comprender que la vida, lo único que nos pide es que seamos FELICES y que NO nos compliquemos la existencia y estadía aquí, quizá se proponga ser pilar para otras personas en esa vida, etc.

Nacemos con un propósito definido por nuestra ALMA y traemos también el plan de cómo lograrlo. Luego nacemos, entrando nuestra ALMA en el cuerpo de un bebé y en corto plazo este propósito interno y plan se nos olvida. Olvidamos que somos un Ser Espiritual utilizando un cuerpo con el fin de evolucionar, aprender, experimentar con las experiencias, retos y aprendizajes y sobretodo TRASCENDER.